Desde 1789 la dinámica de los procesos revolucionarios ha estado atravesada por la continua escenificación de unos imaginarios sociales que han tenido el papel de hacer visible y concebible tanto la revolución en sí misma como sus transformaciones o derivas: desórdenes climáticos y geológicos en la Revolución francesa; el tren como imagen del progreso y […]

Fuente: INTECCA Comunicación.