Estamos acostumbrados a pensar en Roma como el gran estado que fue capaz de conquistar la mayor parte del mundo conocido, de vencer de forma implacable a sus enemigos tras (gracias a la industria de Hollywood) semi eternas batallas, de disfrutar de los mayores lujos o de conseguir llevar a cabo las más arriesgadas obras […]
Fuente: INTECCA Comunicación.