La costa mediterránea española ha conocido en los últimos sesenta años una fuerte presión ambiental derivada del desarrollo urbano-turístico que ha supuesto una disminución del aporte sedimentario de los ríos, una modificación de la distribución de los sedimentos por la construcción de infraestructuras portuarias, contaminación de las aguas litorales y, en general, una alteración de […]

Fuente: INTECCA Comunicación.