
Durante la infancia se asientan las bases de nuestra personalidad adulta, por eso los primeros años de nuestra existencia necesitamos recibir cuidados de calidad, afecto y buenos tratos, experiencias educativas que nos conecten con el amor y la seguridad y sobre todo que las emociones más displacenteras como son el miedo, la vergüenza, la tristeza […]
Fuente: INTECCA Comunicación.