
La Modernidad no fue únicamente la era de la razón y del progreso, sino también un tiempo atravesado por el misterio, en el que el secreto y las formas iniciáticas del saber acompañaron silenciosamente el nacimiento del pensamiento moderno. Junto al impulso científico y a la confianza ilustrada en la claridad del conocimiento, persistieron corrientes […]
Fuente: INTECCA Comunicación.