
No siempre es cómoda la filosofía, ni sencilla, ni parece tener una conexión directa con nuestro día a día. Tampoco con nuestros procesos de pensamiento más rutinarios ni intereses. No hay una forma evidente de conectarla con lo que nos importa en nuestro ahora. Quizá tengamos prejuicios, o no nos la han enseñado correctamente, o […]
Fuente: INTECCA Comunicación.