
Una de las tareas principales de la filosofía es pensar el presente. Y el nuestro es un tiempo acelerado. Luego, la solicitud de comprensión histórica se hace más urgente: ¿Qué rumbo está tomando nuestro tiempo? ¿Ha pasado la hora de la democracia? ¿Tiene futuro el modelo social europeo? ¿Hay todavía normas compartidas en un mundo […]
Fuente: INTECCA Comunicación.