
La etapa 0-3 años constituye uno de los periodos más relevantes del desarrollo infantil, ya que en ella se configuran aspectos esenciales como el vínculo afectivo, la autonomía, la regulación emocional y la socialización. La intervención educativa en este momento evolutivo requiere un perfil profesional altamente cualificado, capaz de integrar funciones pedagógicas, organizativas y relacionales […]
Fuente: INTECCA Comunicación.