Emigré a España buscando cumplir una promesa que me hice a los 16 años, pero lo que me encontré fue otra cosa: la calle, la incertidumbre y una versión de mí mismo que no conocía. Me quedé sin dinero. Sin papeles. Sin un lugar al que volver. Durante meses aprendí a sobrevivir con cas nada. […]

Fuente: INTECCA Comunicación.