La violencia sexual constituye una vulneración grave de los derechos humanos de las mujeres y genera impactos profundos en su bienestar emocional, relacional, social e institucional. La respuesta profesional ante estas situaciones exige una intervención especializada que no solo atienda el daño sufrido, sino que evite reproducirlo a través de prácticas revictimizantes o descontextualizadas. Este […]

Fuente: INTECCA Comunicación.