
La iluminación artificial ha sido uno de los avances tecnológicos más importantes para el desarrollo de las sociedades modernas. Sin embargo, cuando la luz se utiliza de forma excesiva, innecesaria o inadecuadamente dirigida, deja de ser únicamente una herramienta de progreso para convertirse en un agente contaminante con importantes consecuencias ambientales, sociales, económicas y sanitarias. […]
Fuente: INTECCA Comunicación.