
El patrimonio eclesiástico es especialmente rico en España y otros países de Europa. De ahí, la compleja regulación que acompaña su funcionalidad religiosa y cultural, sin olvidar su singularidad (a veces vinculada con la identidad de una comunidad o con su historia). Estos enclaves son expresión de fe, encuentro con Dios, residencias y expresión del […]
Fuente: INTECCA Comunicación.