Encantamientos, sortilegios, hechicerías, adivinaciones, magias o brujerías son actividades tan antiguas como la propia humanidad. Ahora bien, no todos esos actos fueron objeto de persecución por los poderes civiles y religiosos y, desde luego, no en la misma medida. La Inquisición española intentó establecer una línea divisoria entre aquellas actividades como la brujería que se […]

Fuente: INTECCA Comunicación.