
Ser una bastarda de la familia real o de la nobleza no era solo un hecho biológico o familiar, sino también una categoría jurídica y moral. En la Edad Moderna, nacer fuera del matrimonio situaba a las hijas naturales en un estatus ambiguo dentro de los códigos de herencia, honor y nobleza, dejándolas atrapadas en […]
Fuente: INTECCA Comunicación.