La ruptura de una pareja no supone únicamente el final de una relación afectiva entre dos adultos, sino el inicio de una reconfiguración profunda del sistema familiar. Cuando hay hijos en común, el vínculo familiar no desaparece: se transforma. Surgen nuevos roles, nuevas dinámicas de comunicación y, en muchos casos, la necesidad de aprender a […]

Fuente: INTECCA Comunicación.